Welcome Message

jueves, 31 de julio de 2014

Soy un desgraciado



Soy un desgraciado. Dicen que cuando se pisa aquello que por otro lado siempre intentamos evitar de pisar, se queda tocado por la fortuna. Pues os puedo bien asegurar que en mi caso ni me ha lucido. El otro día, sin ir más lejos, quedé muy embadurnado. No como una croqueta, todo se tiene que decir, pero el zapato del pie derecho pasó directamente a ser tirado. Subir descalzo al autocar era la única manera permitida para poder continuar viaje, si no quería ofender las narices del resto de ocupantes.

Ir de excursión a la natura comporta riesgos por encima de los que estamos expuestos al pasear por ciudad. Es cierto que en el campo se minimiza la posibilidad de que se sea atropellado, pero crece exponencialmente la de pisar cualquier “trufa”. Y de acabar pasando, —os hablo con pleno conocimiento de causa— no se asemeja en nada a cuando en plena zona urbana y en no poderla esquivar, resbalamos sobre la de un perro de incívico amo. La medida de un perro tiene un límite, la de una vaca, a pesar de que también, queda muy distante de la del primero.

Cuando mi pie notó que se hundía, el instinto hizo que lo retirara casi en el acto. Al constatar por el olor que no era barro aquello pisado, hice lo propio que hubiera hecho, creo, que  cualquiera en mi caso. Intenté limpiar lo ensuciado refregando la suela del zapato por el césped adyacente. Pero no viniendo, como no vengo, de familia de labrador, menosprecié la volumetría del elemento. Mientras por limpiarme, insistía en revolver sobre lo que erróneamente creía césped. Al dar por acabada la operación de limpieza, me di cuenta que seguía anclado encima de aquello que ahora no volveré a mencionar y que en ninguna parte me había limpiado, pero si había acabado bien aplastado.

Evidentemente, no corrí a comprar ningún número de lotería. ¿Para qué?

El día siguiente, dos vecinas comentaban en el ascensor, que el primer premio había tocado en la administración de debajo de casa. Soy un desgraciado. ¿A qué si? alf.



No hay comentarios: